Marcos's profileEl Rincon de CBlogLists Tools Help

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    February 24

    CINE DE BARBAROS

     
       Hace ya tiempo que no escribo ningún monográfico, así que vamos a ello. En este caso va a ser muy pequeño. Trataremos algunas películas de bárbaros (o espada y brujería, como dicen algunos) que surgieron tras la aparición de "Conan, el Bárbaro". Surgieron muchas, pero os presento una breve selección de títulos, con un pequeño resumen. Espero que os guste.
     
       "Gunan el Guerrero", 1982. Infraproducción italiana que hace pasar a sus coetáneas por superproducciones. Además, fue la primera imitación de Conan, llegando incluso a ser estrenada un día antes que ésta en los cines italianos. Hay un ataque a la aldea, muere casi todo el mundo, quedando dos niños vivos que se vengarán claro. Siendo sinceros, es un auténtico petardo del cual sólo se pueden destacar los desnudos femeninos.
     
     
       "Ator el Poderoso", 1982 y "Ator el Invencible", 1984. La imitación más famosa de Conan, obviamente obra de los italianos. Algún día le dedicaré una entrada completa a esta entretenida saga de cuatro películas, así que no me extenderé mucho: Ator es el elegido para derrotar al mal. La primera parte tiene escenas "grandiosas": un montón de hombes ciegos que se guían por el sonido metidos en una caverna, protegiendo un escudo y todos sudados, una pelea entre Ator y sus sombra y, finalmente, un combate entre una araña gigante movida por hilos y Ator. En la segunda, Ator se atreve a usar un aladelta y tirar una bomba... ¡¡¡nuclear!!! ¡Toma ya!
     
     
       "La Guerra del Hierro", 1983. Entretenida cinta italiana dirigida por Umberto Lenzi, en la que se nos narra como tras el descubrimiento del hierro y su aplicación al primitivo mundo de las armas, todos intentan poseerlo. Básicamente, muestra combates, cacerías de búfalos y cosas así, siendo lo más abundante las peleas entre humanos.
     
     
       "Thor el Conquistador", 1983. Una italianada de tomo y lomo. Es la historia de un bárbaro, llamado Thor. El malvado Gunt mata a sus padres y este se cabrea, recurre a la ayuda de un mago para convertirse en un poderoso guerrero y vengarse. Pero antes, deberá encontrar una espada mágica...
     
     
       "La Espada Salvaje de Krotar", 1983. De todas las pelis italianas de bárbaros, ésta es la mejor. Y eso que el título que le pusieron en España no puede ser más desacertado: no hay Krotar y tampoco espada, claro. El poblado donde viven Sangraal y su mujer es arrasado, falleciendo su esposa, por lo que el partirá buscando venganza.
     
     
       "La Conquista de la Tierra Perdida", 1983. Un clásico de Lucio Fulci. Una de las pelis de bárbaros más sangrientas (parten a una mujer por la mitad para comérsela) rodadas jamás. Personalmente me encanta el aroma que despide, aunque no tenían medios para rodar una escena con flechas y las pintaron encima del fotograma. Esa escena es patética, pero el resto son muy buenas. Mi preferida dentro de todas las comentadas.
     
     
       "Amazonas, el Enigma de Talismán", 1986. ¿Alguién pensaba que el cine de bárbaros argentino no existía? Aquí tenemos una muestra. La ciudad amazona de Imbissy es atacada por los guerreros Bayetan. Las amazonas son derrotadas y expulsadas. Para tratar de vengarse del brujo líder de los Bayetan, parten en busca de una espada mágica.
     
     
    January 20

    ALIENS: PRODUCTOS

     
       Siempre que una película tiene éxito (o se sabe que va a tenerlo), se suelen sacar diversos productos para sacar mayor tajada. Hoy, tal y como ya les comenté a algunas personas, me dispongo a analizar los diversos productos que salieron tras el espectacular éxito de "Aliens. El Regreso". De hecho, tal y como veremos, el éxito fue (y sigue siendo tal) que todavía se venden y fabrican cosas nuevas. Nos centraremos en los productos más serios, porque si miramos todos los juguetes que salieron necesitaría varias entregas.
     
       Por un lado podemos encontrar las diversas figuras. Bien de los marines o bien de los aliens. Tanto en versiones antiguas como modernas. En la siguiente foto os muestro un popurrí con figuras de todas las pelis de la saga.
     
     
     
       Estas figuras están muy bien para un coleccionista pero... ¿A qué niño ochentero no le hubiese gustado que sus padres le regalasen el espectacular pack que os muestro a continuación? De hecho, seguro que al que sacó la foto anterior también le gustaría tenerlo.
     
     
    ¡Qué pedazo de regalo!
     
       Hará dos años, más o menos, se publicó un nuevo producto: un facehugger de peluche. Uno se lo puede poner en la cara y hacer que se quede pegado. El mayor inconveniente es el precio: unos 100 euros.
     
     
     
       Dejando las figuras a un lado, podemos pasar a los libros. Tenemos la inevitable guía de la película, "Aliens. The Official Movie Book", que constaba de 50 páginas y que traía posters de regalo. La verdad es que resulta poco interesante, como casi todas las guías que se publican cuando sale una película.
     
     
       Bastante más interesante resulta un libro publicado años después. Se trata de "Aliens Colonial Marines Technical Manual". Como su propio nombre indica, se trata del manual de combate que los marines espaciales tenían que estudiarse. Más o menos. Es curioso y aparte de traer cosas e instrucciones usadas en la película, trata más temas, como trajes de camuflaje y nuevas armas y tácticas. La verdad es que resulta ameno, con bastantes ilustraciones. Tengo una copia en pdf, así que si alguien lo quiere, que me lo pida.
     
     
       Tampoco podía faltar el juego de rol. Fue publicado entre "Aliens" y "Alien 3". Uno podía jugar tratando de cambiar la historia de la película, nuevas misiones en las cuales aparecían nuevos planetas, nuevas especies alienígenas y humanos traidores a la especie o bien crear su propia historia. Resultaría curioso echarle un vistazo, aunque me temo que es inencontrable.
     
     
       Y ahora la que para mi es la joya de la corona, el revalorizado juego de tablero: "Aliens (Wargame)". Publicado en 1989, constaba de varios tableros de juego, fichas de aliens y personajes de cartón (antaño no se usaban miniaturas como las de ahora), peanas de plástico... Como un "Warhammer" pero sin las figuras, para entendernos. Se jugaba de forma seguida, empezando en el reactor con los marines escapando, para pasar luego con los supervivientes a la sala de operaciones y a los conductos de aire y, finalmente, si quedaba alguien vivo, al combate con la reina alien. Era curioso como podía ser cambiada la historia y hacer que Apone o Vasquez saliesen con vida. Tuvo una expansión con nuevas misiones y nuevas reglas.
     
     
       El éxito de este juego fue tal, que se llegaron a fabricar figuras como las del "Warhammer". Existen diversos modelos, pero os dejo con la que a mi más me gustaron.
     
     
     
       En minijuegos existe una versión flash, que se aproxima a lo que sería este juego de tablero. Por cierto si alguien quiere también puede adquirir los siguiente:
     
     
    ¡¡Un rifle de marine espacial!!
     
       En un futuro artículo comentaré el merchandising de "Battlestar Galactica", así como el resultado de la subasta de piezas, trajes, etc... que usaron para rodar la serie. Hubo sorpresas, y es que el Viper de Starbuck no fue lo que se vendió más caro...  
    December 19

    EL CINE DE ZOMBIES (PARTE 6)

    DEL 2000 EN ADELANTE: EL RESURGIR 

     

       En esta nueva década, nos encontramos con el resurgir del cine de zombies, gracias a éxitos comerciales como "28 Días Después” o “Resident Evil”. Como se puede apreciar en los citados títulos, la morfología del zombie cambia: dejan su lentitud a un lado y pasan a correr a toda pastilla. También su grado de ferocidad aumenta, influenciado todo ello por las nuevas tendencias, y es que lo lento da la impresión de ser menos peligroso. Los zombies al estilo Romero parecen pasar de moda, aunque algunos títulos todavía nos mostrarán zombies con esas características clásicas.

       La cantidad de títulos es espectacular, por lo que haré un breve resumen de los principales o de los que bajo mi punto de vista merecen ser destacados, no tanto por su calidad, sino porque supongan algún tipo de cambio. En este grupo podríamos destacar, “Dead Creatures”, de la cual hablaremos a continuación:

        

    ·        Dead Cretaures”, de Andrew Parkinson. Dentro de un edifico de apartamentos situado en el corazón de un degradado barrio residencial, Jo, Ann y Ali han sido infectados por un virus que les consume lentamente y que les obliga a alimentarse de la carne de sus congéneres para poder sobrevivir. Clasificar esta cinta se me hace realmente difícil. Con ella la polémica alcanzó grandes cotas: unos la tildaron de obra maestra y una gran mayoría de truño inconmensurable. ¿Mi opinión? Sólo recomendable para aquellos a los que le gustase "Zombie: Crónica del MIedo".

     

     

       En el 2002 tenemos los dos hits antes mencionados:

     

    ·        28 Días Después”, de Danny Boyle: Jim despierta en un hospital y la ciudad está completamente desierta, o al menos eso es lo que cree. Un extraño virus liberado recientemente de un laboratorio de investigación ha diezmado todo Reino Unido. Los hombres se han convertido en una extraña especie que sólo ansía matar e infectar a cuantos más mejor. Tan sólo unos pocos supervivientes intentarán encontrar el camino hacia la salvación. Esta cinta se ha convertido ya en todo un clásico del cine. He decidido incluirla aquí pese a no ser estrictamente de zombies. El empleo de cámara digital es todo un acierto, sobretodo en las escenas violentas, que alcanzan unas grandes cotas de realismo. La película funciona bien hasta el encuentro con los militares, a partir de ahí decae un poco. En el DVD podemos encontrar un montaje alternativo de ésta última parte e incluso un final distinto al que vimos en las salas cinematográficas, en el que Jim muere en el accidente de coche del final.

     

     

     

    ·        Resident Evil”, de Paul W.S. Anderson. Basada en el famoso videojuego nos cuenta el incidente que tiene lugar en un laboratorio secreto subterráneo, donde un virus se escapa y convierte a los científicos en zombies, quedando sellado el edificio. Un equipo de Umbrella se interna en el edificio para comprobar la situación. Entretenida producción que se aleja bastante de los juegos y que sin llegar a ser una buena peli resulta, como ya dije, entretenida, siempre que no estemos en plan exigente. A mi particularmente me resulta más divertida su segunda parte.

     

       En el 2003 tenemos una de las peores cintas, no ya de cine de zombies, sino de cine en general: “House of the Dead”, del alemán Uwe Boll. Una nefasta cinta plagada de innecesarios efectos Matrix y con guión absurdo. Además presenta numerosos fallos, como plataformas de saltos que se ven, zombies que no saben que hacer y un largo etcétera. De este año es también “Los No Muertos”, cinta australiana que mezcla zombies y alienígenas. Es entretenida, liviana, posee buenos efectos especiales, algo de gore y alguna que otra situación cómica. Bastante recomendable por lo entretenida que resulta. También dentro de este año se estrenó “Zombiegeddon”, un producto de la Troma en la que aparecen numerosos actores famosos haciendo cameos: el actor porno Ron Jeremy, la reina del grito de los 80 Linnea Quigley, Edwin Neal, el maquillador Tom Savini y un largo etcétera. La verdad es que la cinta es muy mala y algunas versiones tienen un añadido estrella al principio: Uwe Boll diciendo que no vean la peli que viene a continuación, que es una mierda. Por una vez coincido con el señor Boll, aunque las suyas tampoco es que sean mucho mejores…

     

     

    ¡Toma cartel superpoblado!

     

       2004 es un buen año. Numerosas son las propuestas que llegan, aunque su calidad deja, en algunos casos, bastante que desear. Empecemos por las buenas:

     

    ·        Amanecer de los Muertos”, de Zack Snyder. Remake del “Zombie” de Romero. Como la moda es que los zombies corran, aquí lo hacen. El argumento es bastante parecido: un grupo de personas que se esconde en un centro comercial escapando de los zombies. Pierde en crítica social, pero gana en espectacularidad. Sigo prefiriendo la versión antigua, aunque tengo que reconocer que esta revisión no está nada mal, convirtiéndose en un imprescindible del cine de zombies de los últimos años. Se rumorea que tendrá secuela, aunque todavía no es seguro. Recomiendo ver la versión DVD, por tener más metraje, que además explica mejor ciertos sucesos que de otra forma quedan demasiados confusos, léase la salida de la tienda de armas. Además presenta dos interesantes agregados: un noticiario y la vida de Andy en la armería.

     

    ·        Zombies Party”, de Edgar Wright. Shaun y Ed son dos amigos que deberán de hacer frente a una invasión zombie que tiene lugar en Londres, a la par que tratan de rescatar a la novia y a la madre de Shaun. PELICULÓN. Comedia zombie con la que los aficionados al género (y los que no lo son) se echarán unas risas increíbles. Para los aficionados tiene además el aliciente de que posee numerosos homenajes a otras cintas de zombies, lo que supondrá un reto encontrarlos. Un par de ejemplos: en ciertos momentos suena la música de “Zombie”, o el hecho de que la tienda en la que trabaja Shaun se llame Foree Electronicos, es un claro homenaje al actor Ken Foree, que aparecía en “Zombie”… Toda una recomendación que os hago desde aquí.

     

     

     

       Otra cinta de este año sería la segunda parte de “Resident Evil”. Entretenida y para mi mejor que la primera parte, aunque seguro que mucha gente no piensa como yo. También tenemos “Ghost Lake”, una cinta horrible y aburrida; “Zombie Nation”, penosa, horrenda y patética, menos recomendable aún que cualquiera de las cintas de Uwe Boll; “Vampiros vs Zombies”, una cinta cuasi amateur bastante penosilla; “Zombie Planet” (en la que se nos cuenta como una droga legal acaba convirtiendo a todo el mundo en zombies) es una cinta cutre y mala; y ya para finalizar, “Carne Muerta”, una película irlandesa en al cual los habitantes de una pequeña zona rural son infectados por una vaca enferma y se convierten en zombies carnívoros. Helena, una turista española que está visitando el lugar, tratará de escapar del lugar con la ayuda del sepulturero local, el único que no está infectado. Pese a lo mala que resulta, a su “banda sonora” punk y a la carencia de medios con la que está rodada, que se nota en maquillajes y calidad de grabación, tengo que reconocer que pasé un rato más o menos entretenido viéndola, y que se sale de los estereotipos de las cintas de terror. Los personajes no son jóvenes, y no están cachondos. Además me hizo mucha coña el sepulturero con la pala, el arma letal de la película, o una escena que tiene lugar en un coche, de noche, con los protagonistas preguntándose si habrán escapado de la zona contaminada, y se oye un terrible sonido… ¡¡el mugir de una vaca!! Cinematográficamente resulta nula y no se la recomendaría a nadie, pero puede ser divertida si obviáis todas sus carencias y la visualizáis con un grupo de amigos, preferiblemente borrachos.

     

     

     

       En el 2005 también contamos con un buen montón de cintas zombiescas. La más destacada es “La Tierra de los Muertos Vivientes”, al suponer el regreso de George A. Romero al cine de zombies. Resulta claramente inferior a las tres películas rodadas con anterioridad, aunque es entretenida, muy entretenida. Quizás el problema sea que le falte algo más de fuerza al guión. Sigue conservando la crítica social con la que el señor Romero nos deleitaba en sus películas de zombies, en este caso, el contraste de clases: ricos y pobres Todo los fans se esperaban más, pero los años no pasan en balde, ni siquiera para el bueno de George. Como curiosidad, decir que aprovechó parte del guión original de “El Día de los Muertos”, que tuvo que desechar en su momento por falta de dinero.

     

     

     

       El resto de cintas de este año no valen mucho: la segunda parte de “Zombie Planet” (¿¿A alguien le gustó tanto como para hacer una segunda parte?? ¿Es que estamos locos, o qué?); la segunda parte de “House of the Dead”, estrenada con el título de “El Amanecer de los Zombies” (repito los interrogantes del anterior paréntesis, aunque he de reconocer que es mejor que su primera parte); “El Día de los Muertos 2: Contagio”, una falsa secuela del clásico de Romero que bien se podían haber ahorrado, porque es horrenda en todos los aspectos; y dos partes más de la saga de “El Retorno de los Muertos Vivientes”, aunque personalmente opino que debíran de haber dejado la saga como estaba.

     

       De las cintas zombies del 2006, sólo destacaría una: “Fido”: Como consecuencia de una nube de polvo espacial, los muertos han vuelto a la vida sembrando el terror en la pequeña ciudad de Willard. Claro que eso fue hace años, mucho antes de que una empresa llamada ZomCom inventara un collar para domesticar zombies, transformándolos en sujetos útiles a la sociedad. Ahora todo está bajo control y Fido, el muerto doméstico de la familia Robinson, se ha convertido en el mejor amigo de Timmy, el pequeño de la casa. Estamos ante una comedia negra ambientada en los sesenta, entretenida y muy original. Un soplo de aire fresco dentro del género. También tenemos “La Noche de los Muertos Vivientes 3D”, un nuevo remake del clásico de Romero, el segundo concretamente, que no aporta nada nuevo, salvo un gran dolor de cabeza por usar las malditas gafas azules y rojas.

     

     

     

       En 2007 tenemos muchos títulos, de los que mercen ser destacados una nueva parte de “Residente Evil”, peor que las dos anteriores; el divertido homenaje de Robert Rodríguez al cine zombie, y a la serie B en general, “Planet Terror”; la también divertida “Plane Dead”, con un montón de zombies metidos en un avión (¿Alguien dijo “Serpientes en el Avión”?).

     

     

       De este mismo año también son el remake de “El Día de los Muertos”, que no dejó contento a nadie y “Diary of the Dead”, dirigida por Romero y a la cual ya critiqué con suficiente dureza en otros posts, por lo que no me repetiré. Pero entre toda la producción de este año, dos cintas son claramente superiores al resto:

     

    ·        28 Semanas Después”, de Juan Carlos Fresnadillo. Secuela de “28 Días Después”, en donde se trata de repoblar una desierta Inglaterra, pero el brote epidémico vuelve a surgir, volviendo a desatarse el pánico entre la población. Excelente continuación, que presenta uno de los mejores prólogos (ambientado durante la primera infección) vistos recientemente en el cine, con un grupo de supervivientes escondidos en una casa, viviendo a oscuras y llenos de temor. Al igual que sucede con su predecesora, decae un poco hacia su parte final.

     

     

    ·        [REC]”, de Balagueró y Plaza. Ángela es una joven reportera de televisión que rueda junto a un cámara una noche en la vida de los bomberos. Cuando reciben una llamada de una vieja, los bomberos acuden en su ayuda, y con ellos los reporteros. Una vez en el edificio, se declara el estado de cuarentena, quedando todos atrapados mientras una extraña epidemia comienza a extenderse… Excelente cinta española, rodada cámara en mano, para hacer sentir al espectador que está en medio de la acción. Buenos actores, buen guión… en definitiva, y para no extenderme mucho, un producto redondo de la factoría de fanta-terror española, todo un imprescindible.

     
    December 15

    COMIENZOS...

       Cuando uno ve una superproducción, muchas veces uno escucha comentarios como: “Ahhh, que gran actor es Johnny Deep, que bien lo hace” o “¡¡Dios, como me pone Demi Moore!!”. Muchos son los comentarios que se producen, pero el que nunca se escucha es el de… “¿De dónde ha salido tal o cual actor? ¿Qué clase de películas rodaba antes de convertirse en famoso?” Pues bien, despejemos hoy algunas dudas y veamos los comienzos de algunos de ellos, enmarcados en el cine de terror.

     

       Billy Bob Thornton: Sus primeros pasos los dio en el cine, haciendo pequeños papeles de secundario. Su primera película fue “La Sangre del Cazador” de 1987, enmarcada dentro del cine de terror. Nos cuenta la historia de cinco amigos que deciden pasar un fin de semana de caza y cervezas pero que se topan con un grupo de psicópatas. El resto os lo podéis imaginar. Breve papel para Billy. No sería su única contribución al cine de terror, ya que cuatro años después aparecería en “Chopper Chicks in Zombietown”: una pandilla de moteras pulula por el desierto, divirtiéndose y liándola en los locales que se van encontrando. Un día descubren a un científico desquiciado que desentierra muertos y los convierte en zombies para emplearlos en una mina profunda que está repleta de una materia preciosa pero radioactiva y mortal. Pronto los planes del científico se trastornan y los zombies escapan de su control y la toman con los ciudadanos. Por suerte, la pandilla de moteras, y un puñado de niños ciegos armados con uzis lucharán contra los muertos... Decir delirante creo que es quedarse corto. No creo que Thornton esté muy contento de su pequeña aportación al mundillo.

     

     

     

    El joven Billy Bob

     

       Demi Moore: Tras un papel secundario en un drama titulado “Choices”, le llegó su primer papel principal, como no, en una cinta de terror. Su título: “Parásito”. En ella se nos narra como un científico que trabaja para una empresa corrupta escapa de la misma, llevando consigo un parásito mortal alojado en su estómago. Con la ayuda de su novia tratará de destruir a la criatura, a la par que intenta escapar de los asesinos que ha contratado la empresa, que no quiere que nada de esto salga a la luz. Por si os parece poco aliciente ver a una jovencita Demi Moore pre operaciones, “Parásito” fue la primera película con monstruo rodada y exhibida en 3-D.

     

     

     

     

       Leonardo DiCaprio: También el afamado y cotizado Leo empezó haciendo sus pinitos para la pantalla grande dentro del cine de terror. Y es que tras lucir palmito en algún que otro episodio de diversas series televisivas, su salto al cine fue la aburrida “Critters 3”. Desde luego, “Critters 3” es la peor de esta tetralogía, en la que se nos narra como unos pequeños alienígenas de forma esférica, peludos y que se alimentan de carne, incluida la humana, son vencidos (más o menos, por eso hay tantas partes). En este caso se abandona el escenario rural en el que se desarrollaban las dos partes anteriores y se opta por situar la acción en un “moderno” edificio. La cuarta parte tiene lugar en el espacio, lo cual en las sagas de terror suele suponer la debacle total (como sucede con "Drácula 3000”, “Jason X”, y muchas más). Por cierto, bastante tedioso el papel de Leo en la cinta.

     

     

    ¿Quién es más guapo?

     

       Jennifer Aniston: Tras pasar por varios episodios de teleseries mediocres (Friends quedaba lejos todavía), fue el cine de terror el que le dio la primera oportunidad en la gran pantalla, además con papel protagonista. Y es que “Leprechaun, La Noche del Duende”, fue su debut cinematográfico. La historia nos cuenta en su introducción como Dan O´Grady vuelve de la bella Irlanda con un saco de oro y le cuenta a su incrédula mujer como se lo robó a un duende. Ella no le cree, pero al abrir una de las maletas, sale de ella el duende, interpretado por Warwick Davis, el protagonista de “Willow”. La única forma de controlarlo es usando un trébol de cuatro hojas que O'Grady posee, gracias al cual puede dominarlo y lo encierra en una caja en el sótano de la casa. Al cabo del tiempo otras personas se mudan a dicha vivienda, desatando de su cárcel al maldito duende ansioso de venganza y que no parará hasta recuperar su oro. Divertida cinta que conoció seis partes más, todas con Warwick Davis aunque sin Jennifer Aniston, claro, la cual odia que le recuerden que apareció en esta simpática cinta. Por cierto, en una de sus partes el duende viajaba al espacio.

     

     

     

    Seguro que nunca imaginasteis

    ver a la tierna Aniston así

     

       Kevin Bacon: Otro que también hizo alguno de sus primeros pinitos dentro del cine de terror, aunque no fuesen sus primeras películas, la cual fue una comedia, “Desmadre a la Americana”, bastante mala y en la cual tenía un papel bastante pequeño, todo hay que decirlo. Poco después de rodar ésta, tuvo su oportunidad dentro del cine de terror con “Viernes 13”,  en la que unos jóvenes se disponen a reabrir el campamento de Crystal Lake, cerrado durante unos años, después de que un niño se ahogase en el lago y los monitores que debían cuidarle aparecieran asesinados cruelmente poco después. Que “Viernes 13” es mítica no lo discute nadie, pero lo de que es bastante mala, con muertes predecibles y guión malo tampoco se puede discutir. De hecho, la cinta sólo sirvió para catapultar al bueno de Kevin, probablemente por tener la muerte más original de toda la película: estando tumbado en cama, le atravesaban la garganta con una flecha (o un arpón, ahora mismo no me acuerdo)… ¡por debajo de la cama! Eso es lo mejor de la peli. Bueno. Eso y el bañador que luce Kevin Bacon, que parece apunto de estallar:

     

     

       Johnny Deep: Hasta un gran actor como Johnny Deep empezó haciendo cine de terror. Su primera aparición cinematográfica tuvo lugar en “Pesadilla en Elm Street”, en la cual hacía un papel secundario. Creo que el argumento de esta saga es de sobra conocido por todos, por lo que ya no lo redacto. Simplemente decir que Deep tiene una de las mejores muertas de la cinta, por lo inesperada que resulta.

     

     

     

        Seguro que me dejo muchos más, pero si os ha gustado, otro día volveremos sobre el tema. Y es que amigos, el cine de terror es una cantera de actores espectacular.

    December 09

    BRUNO MATTEI

     
       El año pasado nos dejó uno de los más famosos directores de serie B italiana: el inefable Bruno Mattei. Con motivo de esto, demos un pequeño paseo por la vida y filmografía de un director que con cuatro duros presupuesto y copiando/plagiando lograba ofrecernos cintas que resultaban más o menos entretenidas. Hay que decir que la mayor parte de su obra es de "imitación". Me explico: Si en un momento estaban en voga las pelis de zombies, Mattei rodaba pelis de zombies, que de aliens, pues rodaba aliens, que alguna película de cienca ficción o terror reventaba taquillas, pues hacía una imitación. Todo ello con el presupuesto limitado, claro. La mayor parte de sus cintas las rodaba bajo pseudónimos, siendo los más conocidos los de Vincent Dawn y Stefan Oblowsky. Por último, un detalle curioso, en muchos círculos se le conocía como el Ed Wood italiano. ¿El motivo? A continuación. 
     
     
    La razón de este monográfico: Bruno Mattei
     
       Bruno Mattei nació en Roma el 30 de Julio de 1931, creciendo en dicha ciudad, en la cual su padre tenía un pequeño estudio de edición. A la edad de 20 años entró a trabajar en él, editando numerosas cintas. En 1970 hizo su debut como director con un drama: "Armida, il dramma di una sposa". No fue un gran debut, por lo que volvió a dedicarse a la edición. En torno al año 1976, Mattei decidió volver a probar suerte con una nueva incursión cinematográfica. Como las cintas de torturas nazis, generalmente a mujeres desnudas, estaban de moda (Como "Ilsa, la Loba de las SS"), nos ofreció su propia visión: "Casa Privata per le SS" y "SS campo de sexo y violencia". La primera no he tenido la ocasión de visionarla, pero lo que es la segunda, posee un argumento delirante: Una muchacha es asignada como ayudante a un doctor que trata de revivir soldados nazis muertos haciendo que hordas de mujeres desnudas den masajes a los cadáveres.
     
     
    "SS Campo de Sexo y Violencia"
     
       Tras estas primeras cintas, Mattei se dedicó al mundo del softcore, rodando entre 1977 y 1980 nuemerosas propuestas de este género. Destacaremos "Le Notti porno nel mondo", "Emanuelle en las noches porno del mundo",   y "Sesso perverso, mondo violento". En esta época hasta rodó un par de cintas con monjas desnudas, de la que destacaremos "La Verdadera Historia de la Monja de Monza", que está basada en hechos reales (de forma bastante libre, eso sí) y en la cual se nos cuenta como una monja, tras ser ascendida a Madre Superiora es acosada por un asesino sexual enloquecido y por un cura pervertido. Posee buenas interpretaciones y una buena cantidad de desnudos, amén de latigazos, violaciones y alguna que otra escena sangrienta. Resulta curiosa y bastante entretenida, aunque tengo que reconocer que es la única nunsplotation que he visto, por lo que tampoco tengo referencias para compararla con otras. 
     
     
    "Emanuelle fuga dall´inferno", 1983 
     
       Todo esto nos lleva hasta los 80, a pleno época de fervor zombie. Como no podía ser de otra forma, Mattei prueba suerte en el género estrenando "Apocalipsis Caníbal", de la cual ya comenté algo en el monográfico de cine de zombies, así que no me repetiré. A la par que contribuía al fenómeno zombie, siguió rodando cintas pseudoeróticas de torturas como "Las Aventuras Sexuales de Nerón y Popea", en la cual podemos asistir a una escena de castración, "Calígua y Messalina" y a dos partes más de la prolífica saga de Emanuelle, interpretada en ambos casos por la bella Laura Gemser, que nos ofrecen desnudos y lesbianismo.
     
     
    Laura Gemsler
     
       También en los 80, concretamente en 1984, rodó una cinta postapocalíptica, "Año 225 Tras el Holocausto". 225 años después de que la Gran Guerra borrase la civilización de la faz del planeta, los pocos seres humanos que quedan con vida se dividen en dos grupos: los que moran en la superficie y los que lo hacen bajo tierra. Un grupo de motoristas llega a una ciudad abandonada llena de provisiones. Lo que parece ser un sueño, pronto se torna en pesadilla, ya que la ciudad está llena de ratas hambrientas que pronto comenzarán a devorarlos. La verdad es que es una cinta llena de incongruencias: gente que tira una granada a sus pies y no escapa, a veces una rata causa un estropicio de bajas entre los protagonistas y otras veces hay miles y no pasa nada... En fin, entretenida si uno le pide mucho, gracias en parte a sus carismáticos, aunque algo pardillos, protagonistas. De todas formas, lo mejor es el final, totalmente espectacular e inesperado, de los que deja a uno con cara de bobo. 
     
     
     
     
       Tras algunos westerns menores, en 1988 nos ofreció otra gran pieza cinematográfica. Aprovechando el éxito de "Predator", realizó su propia versión, con presupuesto ínfimo y cambiando el alienígena por una especie de robot. La trama y las situaciones son las mismas que la de la afamada cinta, por lo que no hace falta comentar de su argumento. Siendo sinceros, resulta muy entretenida, extrañamente entretenida diría y uno se lo pasa bien reconociendo escenas que ya vió en "Predator". Eso sí, muy casposa y muy "cerdo" lo de plagiar tan descaradamente todo el guión de una peli para hacer otra (Como veréis, no sería la última vez que lo haría). Además, nos deja alguna estampa bastante buena:
     
     
     
    El prota y su camiseta
     
     
    El robot que sustituye al Predator
     
     

    La mayor preocupación del director:

    que todos los actores salgan a la vez en pantalla 

       En 1989 acabó "Zombie 3". Nuevamente os remito al monográfico de cine de zombies.
     
       Ya en 1990, Mattei decidió aprovechar el éxito de "Terminator". Estrenó "Terminator 2: Shocking Dark" mi cinta preferida de este director. La verdad es que si uno se para a pensarlo es el colmo del descaro: hacer una segunda parte no oficial, titularla así y aún por encima, ¡¡¡usar el guión de "Alien 2"!!! Jajaja. Si James Cameron conoce esta cinta, debe estar que trina. Cambió los trajes de los marines (aquí parece que fuesen a montar en bicicleta), cambió los aliens (puso unos más baratos y fáciles de diseñar) y el final (demasiado caro). Hablando del final, decir que es realmente "espectacular", porque es lo único que hace referencia a "Terminator": tenemos el descubrimiento de que uno de los personajes es un terminator que quiere matar a la protagonista y hay dos viajes en el tiempo si venir a cuento. Delirante. Unas imágenes de muestra:
     
     
    El cartel
     
     
    Los marines del espacio
     
     
     
    El terminator
     
       Siguió rodando cintas, la mayor parte de las veces poco interesantes: alguna de asesinatos, otras de caníbales y ya en sus últimos años de vida (porque filmó hasta poco antes de morir) nos ofreció algunas cintas de temática zombie: "Island of the Dead" y "Zombies: The Beginnig". La primera es aún más casposa que su "Apocalipsis Caníbal" , resultando bastante menos entretenida. En la segunda, secuela de la anterior, volvió a usar el guión de "Alien 2", plagiando plano por plano la película de James Cameron, pero cambiando aliens por zombies y fetos mutantes. Pese a no ser una buena cinta, resulta más entretenida que todo lo que rodó en la última década, contando además con más medios, cosa que se nota.
     
       El 21 de Mayo del 2007 nos abandonaría, dejándonos su obra. R.I.P. 

    November 16

    EL CINE DE ZOMBIES (PARTE 5)

     

    LOS 90: DECLIVE DE UN GÉNERO

     

       Los zombies no están de moda ya. La gente está cansada de ver tantas y tantas cintas de igual temática, por lo que van desapareciendo poco a poco de la cartelera este tipo de propuestas, pese a que siempre queda alguna que otra cinta que se estrena. Pese a todo, la mayor parte de las cintas de esta década son entretenidas, e incluso algunas de ellas logran convertirse en clásicos. Veamos que se cuece en el año 1990, donde podemos destacar dos títulos:

     

    ·        La Noche de los Muertos Vivientes”, de Tom Savini. Dirigida por este famoso creador de efectos especiales, nos encontramos con un remake en color del clásico de Romero, en el cual el papel de la mujer está intensificado, convirtiéndose en la protagonista absoluta de la cinta. Una película entretenida, bien rodada y con un buen final, distinto al de la original. De los mejores remakes que se han podido ver en salas de cine.

     

     

    ·        La Novia de Reanimator”, de Brian Yuzna. El doctor West y su ayudante siguen tratando de devolver la vida a los muertos. En esta ocasión, tratarán de devolver la vida a una mujer formada por restos de cadáveres. A la altura de su predecesora, pese a perderse un poco de frescura, lo que compensan metiendo más gore y violencia. Para recordar los primeros experimentos fallidos, que dan lugar a una curiosa horda de zombies.

     

     

       Del año 1991 no tenemos ningún producto de gran calidad. Podemos destacar la italiana “Demonios Negros”, fácilmente olvidable, y que en muchos países se vendió como la tercera entrega de “Demons”, pese a no tener nada que ver con ella. Los zombies (todos de color) son una especie de mezcla entre el zombie clásico y el moderno. En 1992, surge una de las obras clásicas dentro del cine gore, que acabaría de catapultar a su director, el por aquel entonces desconocido Peter Jackson, para posteriormente dirigir la saga de “El Señor de los Anillos”. El titulo de esta obra era “Braindead”, que en España a algún graciosillo se le ocurrió rebautizar como “Braindead: Tu Madre se ha Comido a mi Perro”. Planeada como una coproducción entre España y Nueva Zelanda, los españoles se echaron atrás (un nuevo GRAN error que apuntar al cine español), pese a lo cual, como a Peter Jackson le gustaba como actuaba la española Diana Peñalver, se la llevó a Nueva Zelanda para rodar. La historia de la película nos cuenta como un mono capturado en durante una expedición y enviado a un zoológico es capaz de contagiar a la gente que muerde, transformándola en una especie de zombies. Delirante y divertida cinta gore, donde tal es la cantidad de sangre que se nos muestra, que parece que vaya a salir por la pantalla. Merece ser visionada, pese a que los de estómagos delicados pueden no soportarla. Destacan numerosas escenas: una que se produce durante la comida, con la madre del protagonista que está convirtiéndose en zombie poco a poco, y se come una oreja que se le cae en un plato de natillas (la elijo por resultar tremendamente desagradable), el protagonista matando hordas de zombies usando para ella una cortadora de césped, el cura con los machetes o cuando el protagonista “vuelve a nacer” (los que la vieron, saben a lo que me refiero).

     

    En 1993 nos encontramos dos cintas interesantes. Una muy divertida y otra más… extraña, creo que es la palabra. Empecemos con la divertida.

     

    ·        El Ejército de las Tinieblas”, de Sam Raimi. Tercera entrega de la saga iniciado con “Posesión Infernal”, ahora totalmente orientada hacia el humor. Nuestro protagonista Ash, viaja hasta la Edad Media, donde armado con su motosierra y su palo de fuego (escopeta) tratará de acabar de una vez por todas con el Necronomicon. Ejércitos de esqueletos, un doble maligno y escenas memorables como el batallón de mini-Ash que putean al prota hasta lo indecible, componen una deliciosa cinta de humor, que nadie debería perderse. Todo un clásico en el Colegio Mayor donde viví, dónde se tenía un original en formato VHS.

     

     

     

    ·        Mortal Zombie”, de Brian Yuzna. Tercera entrega de la saga “El Regreso de los Muertos Vivientes”, totalmente alejada del humor y del tono paródico que tenían sus predecesoras. Extraña mezcla entre cine de zombies y “Romeo y Julieta”, muy recomendable. Nos cuenta la historia de un chico que pierde a su novia, por lo que la expone a un gas capaz de devolver a la vida a los muertos. El problema es que la muchacha regresa con ganas de devorar carne humana, por lo que para mitigar el hambre y no comerse a su amado se va haciendo piercings, que le sirven para relajarse, todo ello mientras escapan del ejército. El final del film, que tiene lugar en un crematorio, desprende una inusual belleza, con los amantes fundiéndose en un abrazo, mientras la cinta transportadora avanza hacia las llamas que los llevará a la otra vida…

     

     

       Después de ponerme romanticón, llegamos al año 1994, donde encontramos la que para mí es la mejor película de zombies de esta década: “Mi Novia es un Zombie”, título ridículo. El original era “Dellamorte Dellamore”, mucho más acertado. El director de esta cinta es Michael Soavi, uno de mis realizadores favoritos, y al cual dedicaré en breve un monográfico, al ser un director bastante sólido en cuanto a argumentos y excelente visualmente hablando. Francesco Dellamorte es el cuidador del cementerio de Buffalora, un pueblo del norte de Italia. Dellamorte vive acompañado por su único amigo, que responde al nombre de Gnaghi, un pequeño, lisiado y mudo compañero con el que comparte su ronda diaria por el cementerio. Pero este cementerio no es normal. Desde hace tiempo, los muertos enterrados reviven debido a una misteriosa epidemia. Dellamorte tendrá que impedir que los muertos invadan el mundo de los vivos, algo que el resto de los humanos piensa que es sólo parte de su imaginación. La película en sí es muy extraña, de las típicas de o te gusta o la detestas. No es de acción y no tiene sangre. Se basa mayoritariamente en la ambientación, soberbia, dando lugar a una atmósfera romántica, que podemos notar en los planos de la luna llena y altos cipreses. Así mismo, ofrece tres momentos de calidad/creatividad sublime: uno en el cual a partir de las pavesas que desprende una hoguera se forma la figura de la parca, otro que tiene lugar dentro de un osario, con tonos sepia que dan un aire medieval a la escena y el último, el extraño final que no desvelaré a aquellos que no la hayan visto. Pese a sus buenos hallazgos visuales, esta obra pierde algún punto por culpa de su guión, que pretende abarcar demasiadas cosas, sin justificar nunca nada, costando bastante entender algunas partes del mismo. Pese a todo, a mi me encanta y aprovecho para recomendarla.

     

     

       Tras la aparición del título anterior, las cosas se pusieron oscuras para el cine de zombies. Los títulos del resto de esta década nos son muy dignos de mencionar. La mayor parte de ellos son locuras gore poco divertidas, o con un argumento tirando a escaso. Podemos destacar la alemana “Premutos, el Ángel Caído”, un sinsentido festín gore donde lo único destacable son los caseros efectos especiales, muy bien hechos. Tampoco “Zombie: Crónica del Miedo” acaba de cuajar, pese a lo innovadora que resulta su idea de partida: El joven Mark es mordido por un zombie mientras está recogiendo muestras en el campo para un trabajo universitario. Una vez contagiado por la mordedura cuenta en primera persona su proceso de transformación, así como sus intentos de adaptarse a su nueva condición de muerto viviente. Quizás sea por su ritmo excesivamente lento o por ser demasiad casera, pero la verdad es que resulta demasiado tediosa y aburrida. Pese a todo, supongo que habrá gente a la que le gustará, aunque no será ni a los intelectuales, ni a los seguidores del gore más brutal, ni al público normal.

     

       De todas formas, una cinta que quizá sí que se merezca ser comentada un poco más en profundidad sea la desconocida e inedita por estos lares “Bio Zombie”, por lo delirantemente divertida que es. Woody el Invencible y Abeja Loca son dos perdedores, dueños de una tienda de alquiler de VCDs piratas, que atropellan a un militar infectado por un líquido que convierte en zombie a quien lo ingiere. Ellos desconocen esto, por lo que llevan al hombre inconsciente en el maletero, ¡Olvidándoseles en el estacionamiento del centro comercia! Cuando el militar despierta, ya convertido en zombie, el caos se desata en el centro comercial. Hay que reconocer que esta cinta Hong Konesa que cuenta con penosos maquillajes, malos intérpretes, paupérrimo guión y que tarda en arrancar… ¡¡¡Resulta tremendamente divertida!!!

    November 08

    EL CINE DE ZOMBIES (PARTE 4)

       LOS 80, AÑOS DORADOS DEL CINE DE TERROR

     

       Que los 80 fueron la época dorada del cine de terror y de ciencia ficción está bastante claro, tanto por la cantidad de productos que inundaron las pantallas durante esta época, como por su calidad (en algunos casos).

       Como ya comentamos, con la llegada de las “Zombie” y de “Zombi 2”, el boom del cine de zombies también tuvo lugar en esta década dorada, sobretodo en sus primeros años, donde se concentran numerosos títulos. Veamos algunos de ellos, prestando especial atención a los de los primeros años, por ser de mayor importancia y generalmente mejores. Comencemos por 1980 un año muy prolífico en cuanto a cantidad de títulos, no así en cuanto a calidad, lo cual no quiere decir que no sean divertidos y disfrutables, más bien todo lo contrario. Destaquemos los siguientes:

     

    ·        Apocalipsis Caníbal”, de Bruno Mattei. Cinta italiana en la que se nos narra como en una central nuclear situada en una isla africana se produce una fuga radiactiva que transforma a los pobres empleados en zombies caníbales. Un equipo del Swat es enviado para resolver el problema. Puro despropósito con el cual al menos te ríes. Con un principio desternillante, ambientado en la central nuclear y en la cual dos técnicos encuentran una rata muerta que vuelve a la vida y devora a uno de los operarios metiéndose a través de una de las juntas del traje, que menos mal que era hermético. Posteriormente pasa al asalto de una embajada, donde unos terroristas ecológicos protestan por la situación que vive África, disparando contra la gente. Es una clara copia de otras cintas, aunque mala, de las cuales saca vestuario, música, ideas… de todo vamos. Su guión fue escrito en España, la rodaron en Barcelona y se fueron para Italia a montarla, pero se dieron cuenta de que se habían olvidado de rodar cosas y que de lo que tenían, la mitad no valía para nada. Como no quedaba dinero para volver hasta España, salieron al campo, rodaron unas cuantas escenas más (absurdas en su mayoría, como el swat que se dedica a practicar el travestismo mientras los zombies rodean la casa en la que se encuentra o cuando otro miembro del swat se dedica a jugar con zombies), metieron cachos de un documental francés y montaron como pudieron todo lo que tenían, logrando que a partir de lo que se presuponía un desastre total, quedase algo entretenido.

     

     

    ·        Holocausto Zombie”, de Marino Girolami. Cinta italiana en la que un grupo de antropólogos llega a una isla, siendo perseguidos por caníbales para posteriormente ser perseguidos por unos zombies creados por un doctor. Película en la que los caníbales son los verdaderos protagonistas, que posee alguna escena gore más o menos bien rodada y donde los zombies salen más o menos diez minutos. Poco más se puede decir de esta casposa producción, que no aportó nada nuevo al género y que se olvida rápido después de ser visionada. Menos entretenida que “Apocalipsis Caníbal” en mi humilde opinión y que sólo gustará a los más fervientes seguidores de la serie Z.

     

    ·         Zombies Tóxicos”. Nauseabundo subproducto en el que asistimos a como un grupo de hippies cultiva marihuana de forma clandestina. Un día su plantación es rociada con un producto químico experimental del gobierno, lo que provoca que se conviertan en zombies. Interpretaciones horrendas, escenas gore falsísimas, ¿guión? ¿esto tiene guión?, desarrollo lento y torpe y maquillajes horribles, que digo horribles, nulos porque brillan por su ausencia. Creo que la idea está clara: no te acerques a ella, salvo si eres sadomasoquista.

     

    ·        Miedo en la Ciudad de los Muertos Vivientes”, de Lucio Fulci. Tras el éxito que Fulci cosechó con “Zombi 2”, volvió a reunir al equipo de esta (guionista, maquillador, músico y alguno de los actores) para rodar su nueva cinta de zombies, en la cual el suicidio de un sacerdote provoca que se abra una de las siete puertas del infierno, lo que trae de vuelta a los muertos. Si la puerta no es cerrada antes de las doce de la noche, supondrá el fin de la raza humana. Un periodista y una médium tratarán de que esto no ocurra. Radicalmente distinta a “Zombi 2”, “Miedo en…” es una cinta carente de argumento y de sentido, quedándose solamente en una sucesión de imágenes violentas magistralmente rodadas y en una magnífica ambientación. En cuanto a los zombies, no son los típicos comedores de carne humana (aquí solo buscan sacarte el cerebro, en unos sangrientos y explícitos efectos especiales) que se matan de un disparo en la cabeza, sino que las formas de acabar con ellos no están definidas. Por poner un ejemplo, tenemos un zombie que es eliminado a la manera clásica, atravesándole el cerebro, pero también tenemos otros ante los cuales cerrando los ojos y diciendo que no están, al volver a abrirlos, han desaparecido. Quizás su mayor defecto (aparte del guión) sea el ritmo. Lento, cansino y hasta casi tedioso. Pese a todo, merece ser vista porque posee un encanto casi mágico, con buenas interpretaciones (en especial Catriona MacColl) y escenas gores realmente muy logradas como un taladramiento en la cabeza y una escena realmente insuperable: cuando el cura mira fijamente a una mujer y esta empieza a llorar sangre para posteriormente vomitar todo su paquete intestinal. Sobre la escena final de la película, han corrido ríos de tinta, pero la realidad es muy sencilla. La cinta tenía un final más optimista, donde todo era una pesadilla que tenía la médium. Por desgracia, la cinta donde estaba rodado este fragmento estaba en mal estado, por lo que Fulci quitó esta parte y concluyó la peli justo con la escena anterior, quedando un final realmente antológico y mucho más pesimista, donde no sabes realmente que ha sucedido.

     

    ·        La Invasión de los Zombies Atómicos”, de Umberto Lenzi. No podía faltar a la cita con las películas de zombies una producción española, dirigida por un italiano y en la cual participan actores de la talla de Paco Rabal y Mel Ferrer, lo que da como resultado una de las cintas más locas y entretenidas de temática zombie que existen. En ella se nos narra como un periodista va al aeropuerto de Madrid para recibir y entrevistar a un científico que llega en un avión. Cuando este aterriza, de su interior surgen un montón de zombies armados con machetes, cuchillos y pistolas y que corren como cabrones. Innovadora propuesta, que supuso la primera vez que se dotaba de velocidad a los clásicos zombies de Romero, amén de dotarlos de destreza en el manejo de utensilios. Resulta muy entretenida, y todo pese al horrendo maquillaje y el reiterativo guión, que posee uno de esos finales tramposos, con un bucle temporal del tipo: ¿fue todo un sueño o va a repetirse todo de nuevo? Posee escenas delirantemente divertidas, como en el hospital, cuando uno de los doctores comienza a lanzar bisturís contra los zombies o cuando los militares tratan de dar una explicación científica al origen de los zombies, lo cual da lugar a un diálogo absurdo.

     

       Este año dio lugar a numerosas cintas más, pero pasemos ya al siguiente año, 1981. Las cosas en este año siguen igual, aunque los productos zombiescos son, en general, de calidad peor que los del año anterior. Una nueva oleada de productos zombie inunda la cartelera, sin aportar nada nuevo al género. Destacamos:

     

    ·        Masacre Zombie”, de Andrea Bianchi. Horrenda italianada dedicada a impacientes: tras una breve introducción de cinco minutos, toma zombies por todos los lados. Con su escaso argumento, el cual es una mera excusa para meter al variopinto grupo de personajes en una casa rodeados por zombies, su horrendo maquillaje (sacos como cabezas de zombie) y sus pésimos actores, entre los cuales tenemos a un enano haciendo el papel de niño (¿sería muy caro contratar a un niño o es que estos son más listos y tras leer el “guión” ninguno quiso participar en este engendro?) hacen de “Masacre Zombie” una de las más aburridas, torpes y soporíferas cintas de esta temática que te puedes echar a la cara.

     

    hola 

    Si esto es un niño, yo soy monja

     

    ·         El Más Allá”, de Lucio Fulci. Con el mismo equipo que rodó las cintas mencionadas con anterioridad, “El Más Allá” no es una película de zombies en el sentido estricto. Fueron introducidas escenas de zombies para vender la película a los inversores alemanes. Pese a todo, la pongo porque aparecen en su parte final, y además es una verdadera obra maestra del cine de terror, de la cual destacaremos su introducción en color sepia y su final, de los mejores que se han visto en una película. Y todo ello, rodado con dos duros, por lo que para su escena final hizo falta usar borrachos. Algún día comentaré en profundidad esta desconocida cinta.

     

    ·        El Lago de los Muertos Vivientes”, de Jean Rollin. Truñazo infumable de película, carente de guión y con más errores que una película filmada por amateurs fumados (maquillajes que se van, se nota que el lago es una piscina, se notan muchísimos los muñecos en la escena final…). Las escenas se suceden unas a otras sin ni siquiera tener relación o sentido alguno entre sí, y lo que es peor, los ataques de los zombis sólo cumplen un cometido: mostrarnos tías en pelotas, que es lo que más abunda en este bodrio insufrible.

     

       Con todo llegamos al año 1982, un año en el que irrumpirá con fuerza un hoy afamado (y millonario) director, mostrando al mundo su ópera prima, la cual puso en pie pidiéndole un préstamo a la mafia. Su nombre: Sam Raimi. De hecho, de este año es el único producto destacable.

     

    ·        Posesión Infernal”, de Sam Raimi. Su argumento nos contaba la historia de cuatro amigos que iban a pasar un día a una cabaña del bosque, despertando por accidente alguna clase de demonio, que irá acabando con ellos. Cinta de culto para aficionados y críticos, donde se muestran ya las principales características del cine de Raimi: su fuerza visual, sus buenas ideas y su humor negro. Muy recomendable su visionado, tanto para aficionados como para estudiantes de cine, ya que marcó un antes y un después. El personaje de Ash Williams, el perfecto antihéroe, perdura en la mente de los aficionados.

     

     

       De 1983 no vamos a nombrar nada, por ser la mayor parte de los productos totalmente infumables. Pasemos mejor al siguiente año, 1984, para nombrar una curiosas propuesta, en la cual se inspiró “28 Días Después”.

     

    ·        La Noche del Cometa", de Thom Eberhardt. Tras el paso de un cometa, una elevada parte de la humanidad se convierte en polvo, mientras que otra parte lo hace en una especie de zombies que necesitan sangre para sobrevivir. La minoría humana tratará de no ser desangrada. Entretenida película de ciencia ficción que se puede ver sin exigirle demasiado, y que posee un importante toque ochentero, que se nota en los diálogos hasta en la vestimenta de los personajes. La idea de partida es original y el comienzo del film está muy logrado, para posteriormente decaer un poco, a partir del encuentro con unos científicos. Posee numerosos encantos, como pueden ser esos cielos rojizos o los planos de la ciudad de Los Ángeles vacía.

     

     

       El año 1985 fue extremadamente prolífico. Los zombies estaban en su cota más alta de popularidad, y películas de esta temática salían casi todas las semanas. Contrariamente a lo que ocurría con las de años anteriores, las propuestas tenían todas bastante calidad, lo cual se reflejó en los festivales de fanta-terror, que en su mayor parte galardonaron a cintas de zombies. Veamos sólo las propuestas más interesantes.

     

    ·        El Día de los Muertos”, de George Romero. Nuevamente los fracasos que tuvo Romero le obligaron a volver a su creación. En esta tercera entrega, la humanidad prácticamente ha desaparecido y los zombies dominan la Tierra. Un pequeño grupo de supervivientes formado por tres civiles, varios militares y algunos científicos, que viven refugiados en una base militar, tratan de decidir qué hacer. Tengo que reconocer que de las cintas de temática zombie rodadas por Romero, “El Día de los Muertos” es la que más me gusta, pese a algunos pequeños defectillos que tiene, como pueden ser las a veces exageradas escenas gore. Me parece la más intimista, la mejor rodada y la que posee mejores actores, aunque quizás no tan carismáticos como los que aparecían en “Zombie”. No sólo los zombies suponen una amenaza en ese mundo destruido, sino que los propios supervivientes, encerrados en un claustrofóbica base, se vuelven poco a poco locos. Los militares tratan de imponer su ley mientras que los científicos cometen locuras inimaginables en un mundo normal. Por su parte, los civiles tratan de no mezclarse mucho con estos dos estamentos, viviendo en otra parte del complejo. Varias son las escenas memorables que encontraremos, pero me gustaría destacar la que da inicio a esta obra: una ciudad abandonada, llena de basura, con caimanes caminado libremente por las calles, muertos infestando sus calles y con dinero, ahora carente de valor, tirado por los suelos. Probablemente ésta sea una de las mejores escenas de todas las películas de zombies, de un lirismo total. También podríamos destacar la nueva incógnita que Romero plantea: Bub, el zombie al cual el doctor Logan (magnífica interpretación de Richard Liberty) logra “amaestrar” quitándole las ganas de devorarnos y despertando en él parte de su conciencia, y cuya primera tentación será la de apretar el gatillo de una pistola.....Podría contar muchas cosas de esta cinta, a la que quizás algún día, sobretodo si alguien quiere, le dedicare su propia entrada.

     

     

    ·        Demons”, de Lamberto Bava. Afamada y cañera cinta en la que más que zombies tenemos una especie de demonios o ghouls, con prácticamente las mismas características que los zombies. Tremendamente ágil, gore, divertida, con una banda sonora rock y totalmente disfrutable si uno no busca nada sesudo, “Demons” se convirtió por derecho propio en un auténtico éxito de público, ya que la gente acudió en masa para ver como un grupo de chicos se enfrentaba a unos demonios surgidos de una pantalla de cine. Todo un clásico que los americanos trataron de imitar, con bastante poca fortuna. A día de hoy, una pieza de culto, que tuvo segunda parte, un poco inferior de la cual hablaremos más adelante. Imprescindible.

    ·        El Regreso de los Muertos Vivientes”, de Da O´Bannon. En un almacén médico, un jefe cuenta a su joven empleado que los hechos narrados en “La Noche de los Muertos Vivientes” eran ciertos, y que los militares encerraron a los zombies en barriles que guardaron en diversos almacenes. Uno de los barriles está allí. Cuando se lo trata de enseñar, un gas escapa, provocando que los muertos de un cementerio cercano vuelvan a la vida. Divertida comedia negra, que posee unos buenos maquillajes, buenos actores y una escena de desnudo en un cementerio. George Romero la demandó, perdió el juicio y logró darle una publicidad tan grande que recaudó más que “El Día de los Muertos”.

     

    ·        Reanimator”, de Stuart Gordon. El doctor Hebert West logra crear un suero de color verde capaz de devolver a la vida a los muertos. Como quiere probarlo, se mete en la morgue de un hospital, lo que provocará una orgía de sangre y tripas. Mezcla perfecta de terror, gore y humor negro, “Reanimator” se convirtió pronto en una obra de culto, que arrasó en la mayoría de los festivales en los que participó. Buena parte de su éxito fue debido a su buen guión, a sus geniales maquillajes hechos con gelatina y látex y a la magnífica interpretación de Jeffrey Combs. Posee una de esas escenas memorables de la historia del cine de terror: la reanimada cabeza del doctor Hill recorriendo el cuerpo desnudo de una mujer a base de lengüetazos.

     

     

       Tras este año de oro, las cosas al año siguiente no fueron tan bien. Las cintas de zombies habían saturado el mercado y habían alcanzado una alta cota de calidad. El año 1986 nos dejó muy pocas cintas dignas de mención. “Demons 2”, nuevamente dirigida por Lamberto Bava, que trasladó la misma historia, del cine a un edificio ultramoderno. No aportaba nada nuevo y estaba peor filmada, hacía menos gracia y perdía el gore de su predecesora, pese a lo cual seguía resultando muy divertida. También podemos nombrar “El Terror llama a su Puerta”, otra comedia-zombie, centrada en un baile de instituto, que resultaba entretenida y poco más.

     

       El año 1987 sólo aportó una buena película de esta temática, la secuela de “Posesión Infernal”, nuevamente dirigida por Sam Raimi. En España se tituló “Terroríficamente Muertos”, y era un cuasi remake de la original, pero menos centrada en el terror y más en el humor. Contaba con buenas escenas, como pueden ser la de la casa puteando al protagonista, la del espejo o la cómica escena de la mano golpeando a su dueño. Podemos destacar otras dos cintas, pero por su pésima calidad: “Los Zombies Paletos” y “La Muerte Viaja en Vídeo”. Mejor ni acercarse a estas dos propuestas.

     

    La portada lo dice todo: ¡¡huye de esto!!

     

       En el año 1988 nos encontramos con un repunte de cintas zombiescas. Numerosas propuestas de calidad baja, aunque igual que les ocurría a las del año 1980, bastante disfrutables. La más destacable sería “Zombi 3”, la cual Fulci accedió a rodar por hacerle falta dinero. Si algún día tengo tiempo os contaré toda la historia que rodea este rodaje, porque si lo cuento aquí, me va a quedar un macropost de esos que hacen época. Simplemente decir que Fulci no la acabó de rodar. Un pequeño resumen de lo que encontraréis en ella: Mal guión + mala banda sonora + malos actores + escenas cómicas = peli tremendamente divertida y absurda. La recomiendo para aquellos que quieran reírse un rato. También se puede recomendar “La Noche de los Demonios”, de la cual Hollywood está a punto de estrenar un remake. La que de ninguna manera se puede recomendar es “Zombie Nosh”, dirigida e interpretada por William Hinzman, el que fuera primer zombie de “la Noche de los Muertos Vivientes”. Un bodrio total, lento y aburrido.

     

     

       Con todo llegamos a la década de los noventa, el último punto que tocará este monográfico. Pero eso queda para otro día.   

    November 03

    EL CINE DE ZOMBIES (PARTE 3)

    AÑO 78: PAPÁ VUELVE A SU CREACIÓN

     

       Cuando el género zombie parecía que ya había aportado todo lo que podía al mundo cinematográfico y su llama se apagaba con rapidez, George Romero decidió volver a él, escarmentado por los fracasos que tuvieron las cintas que rodó: “La Estación de la Bruja”, “The Crazies” y “Martin”. De todas ellas, sólo “Martin” es una buena película, aunque demasiado extraña, mientras que “The Crazies” parte de una buena idea, pero se queda en eso, en una buena idea que podía haber dado mucho de sí. De “La Estación de la Bruja”, mejor ni hablar.

     

       Tras tanto fracaso, Romero tuvo que buscar nuevamente financiación por su cuenta, encontrando un poderoso aliado en Europa, en el productor y director Dario Argento, el cual puso la mitad del presupuesto con la condición de poseer los derechos de la cinta en los países de habla no inglesa, pudiendo hacer con ella lo que quisiese. Romero aceptó y logró reunir un presupuesto de casi un millón de dólares, cifra modesta para la época, con la pondría en pie “Dawn of the Dead”, que en el resto del mundo Argento rebautizaría (y remontaría) como “Zombie”.

     

     

       La película comienza en un caótico plató de televisión, donde se lleva a cabo una entrevista en la cual se trata de explicar el extraño fenómeno que está teniendo lugar en todo el mundo: los muertos están resucitando y devorando a los vivos. Se le dice a la población que debe acabar con los muertos, aunque antes fuesen sus familiares, ya que si muerden a uno, se convierte irremediablemente en zombie. También se les insta a que se dirijan a los centros de las ciudades, para poder recibir protección. Tras esto, vemos como la acción pasa a un gueto, donde los swat tratan de desalojar un edificio. Finalmente, veremos como una periodista, su novio piloto y dos de los miembros del swat deciden desatender las órdenes dictadas por el gobierno y coger un helicóptero para dirigirse hacia el norte, hacia Canadá, pero se detienen en un centro comercial para conseguir provisiones, haciéndose fuertes en él y quedándose a vivir allí, ante la creciente masa de zombies.

     

     

       Con esta secuela a color de su clásico, Romero nos ofreció la primera cinta en la que se mezclaba acción y terror gore, una mezcla totalmente manida hoy día, la cual aderezó con unas gotas de crítica social: críticas a los medios de comunicación, a los cuales satiriza por la búsqueda de audiencia en medio de un desastre, y también a la sociedad de consumo (y es que nos encontramos en la época del boom de las grandes superficies), con escenas tan memorables como aquellas en las que vemos como los zombies avanzan hacia el centro comercial y repiten de manera mecánica y torpe los gestos que hacían cuando estaban vivos. También la mezquindad y el sinsentido humano se encuentran presentes, sobretodo en la parte en la que los moteros asaltan el seguro centro comercial, para robar dinero y cosas inútiles, dejando vía libre para que los zombies entren, sin pararse a pensar lo estúpido de su acción.
     
       La explicación de por qué los muertos vuelven a la vida sigue sin conocerse, aunque el sempiterno héroe negro de las cintas de Romero trata de dar una explicación a sus compañeros, apuntando hacia el vudú y los ritos mágicos, en lo que supone un guiño al cine de zombies clásico. También para la posterioridad queda una de las frases que dice: "When there is no more room in hell, the dead will walk the Earth”. Lapidaria. 
     
     

       Dejado ya a un lado sus aspectos críticos, de lo que no cabe duda es que fue una cinta impactante en su época, con escenas de canibalismo en primer plano (obra del hoy afamado Tom Savini, que hace un pequeño pero intenso papel en la cinta) y que pronto rompió récords de taquilla en numerosos países, hasta el punto de convertirse en una de las películas más taquilleras en Japón.

     

       Pese a sus virtudes (que son muchas), los años pasan y la que muchos consideran la obra maestra de George Romero y del cine de zombies, no se ha conservado del todo bien. Los maquillajes resultan poco espectaculares y emplean demasiado color azul, aparte de que la escena con los motardas puede resultar un poco exagerada para algunos aficionados. Pese a estos “fallos”, no cabe duda alguna de que nos encontramos ante una verdadera joya, que todo el mundo debería de ver. Hoy día, tanto críticos como aficionados, la consideran una de las películas más importantes e influyentes de todos los tiempos, amén de una de las mejores cintas de terror. Sus ediciones en DVD son numerosas, al igual que sus montajes, pero como siempre, en España, sólo podemos disfrutar de un penoso DVD mal grabado y sin extras, que ofrece una de las versiones más cortas que rondan por el mundo. A modo de curiosidad, decir que el extraño final, que puede parecer un poco absurdo, no era el original, el cual se perdió en una inundación, y en el cual todos los protagonistas morían.

       Como leí en cierta ocasión: “El amanecer de los muertos es el comienzo de la larga noche de la humanidad

     

    La edición especial de "Zombie", una de las mejores ediciones en DVD de una película

     

       A la vista de su éxito, las imitaciones (sobretodo italianas) comenzaron a llegar, inundando las pantallas de cine, casi siempre más preocupadas en ofrecer escenas gore que en usar el estupendo vehículo de crítica social que podía ser.

     

       El éxito de “Zombie” en Italia fue enorme, y tres productores italianos, entre los que se encontraban Fabrizio de Angelis y Ugo Tucci decidieron explotar la idea y le encargaron a los guionistas Dardano Sacchetti y a su esposa Elisa Briganti (hoy día guionistas de culto) un guión-plagio del tema. Como a Sacchetti no le gustaba la idea de plagiar, decidió escribir su propia historia, ambientada en una isla exótica, en clara contraposición de la cinta de Romero, que era de ambientación urbana.

     

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       La historia comenzaba en Nueva York, donde dos policías se enfrentaban a un extraño hombre que muerde a uno de ellos antes de ser avatido a tiros, dentro de un barco que flotaba a la deriva, posesión del doctor Menard. Este suceso es investigado por un periodista, que se encuentra con la hija del citado doctor, decidiendo viajar juntos hacia una isla caribeña en su procura. Una vez allí, descubrirán que los muertos están volviendo a la vida con ganas de carne humana.

     

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       Originariamente, esta cinta iba a titularse “La Isla de los Muertos”, pero Tucci vio la posibilidad legal de titularla “Zombi 2”, con lo que logró aprovecharse del tirón comercial de la cinta de George Romero, vendiéndola en muchos países como continuación, más bien precuela, de ésta, cosa que no gustó a su director, el hoy alabado por muchos y odiado por otros tantos Lucio Fulci. Pese al problema del título y a que la temática era la misma, de lo que no cabe duda es que Fulci y Sacchetti hicieron un gran trabajo, creando una obra distinta a la de Romero, difiriendo en numerosos puntos. Ya comentamos la diferente ambientación, pero hay más. Una muy clara viene dada en los maquillajes de los zombies. Mientras que los de Romero son pálidos y poco espectaculares, los de Fulci son auténticas obras de artesanía, putrefactos y con gusanos, obra del maquillador Giannetto de Rossi. Otra bastante clara es el hecho de que la cinta de Fulci está orientada hacia el terror puro, careciendo de crítica social, ofreciendo un buen puñado de escenas gore, como un desgarramiento de garganta o un empalamiento ocular, aparte de ofrecer escenas nunca vistas hasta aquel entonces, como es el caso del zombie que se abalanza hacia la cámara tratando de morderla (cámara que hace de protagonista) o  la de la cámara enseñándonos como es la perspectiva de un muerto que sale de su tumba (cámara haciendo de zombie).

     

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       Mención aparte merece el ya famoso combate entre un tiburón y un zombie o la escena final de los zombies avanzando por el puente de Brooklyn mientras por la radio se informa de la caótica situación.

     

     

     

       Sin embargo, “Zombi 2” no es perfecta, y posee numerosos defectos. Y es que aparte de faltarle la ya mencionada crítica social, en ocasiones la dirección y las interpretaciones se vuelven excesivamente descuidadas, como si Fulci sólo se preocupase de que las escenas mejor rodadas fuesen las más importantes y el resto diese igual. También la cantidad de desnudos que se muestran en pantalla son excesivos. 

     

       Por todas sus virtudes, “Zombi 2” (también conocida como “Nueva York bajo el Terror de los Zombies”) es uno de los hijos bastardos más glorioso que tuvo la cinta de Romero, aunque no sería el único.

     

    October 27

    EL CINE DE ZOMBIES (PARTE 2)

     DECADA DE LOS 70

     

       La cantidad de cintas de temática zombie o claramente influenciadas por ella resulta apabullante, pudiendo encontrar mezclas tan alucinógenas como “Una Virgen entre los Muertos Vivientes”, 1971; dirigida por Jess Franco, un delirio erótico, donde se mezclan los sueños de la protagonista con la realidad, dando lugar a un sinsentido repleto de escenas eróticas que realmente no sabía si citar en este monográfico. Citaré sólo algunas de las cintas más representativas de la época, para que no resulte extremadamente largo el monográfico, dejando aparte las películas dirigidas por españoles, para dedicarles un apartado exclusivo por considerar que se lo merecen, al no limitarse a ser copias y aportar cosas nuevas al género. 

     

     

     

       Volviendo a cintas más normales, nos encontramos con “Children Shouldn´t Play with Dead Things” del año 1972, que en España se tituló “La Noche de los Muertos Vivientes 2”, pese a no tener nada que ver con esta, todo para aprovechar el tirón comercial. Nos cuenta como un cineasta y sus amigos van a una isla-cementerio para rodar una cinta de zombies, pero el director de la misma (que está tarado), hace un rito vudú con lo que los muertos se levantan y comienzan a matarlos. Moda setentera, personajes odiosos, molesto sonido de sintetizador que se oye todo el rato y diálogos ridículos forman parte de esta cinta, extremadamente lenta, carente de sangre y donde los zombies aparecen en los últimos diez minutos, eso sí, en manada. Lo único salvable es la fotografía, que desprende una extraña y onírica belleza.

     

     

     

       En el año 1974, nos encontramos con “La Casa de los Siete Cadáveres”, en la que nuevamente se nos cuenta la historia de un director de cine que va a rodar una película a una mansión en la que años atrás tuvieron lugar siete asesinatos. Sólo sale un zombie (de cuerpo entero) al final. Aburrida. También de este año, y mucho mejor, resulta “La Venganza de los Zombies”, cuyo título original es “Sugar Hill”, una blaxploitation zombie. Para el que no lo sepa, una blaxploitation fue un movimiento cinematográfico que tuvo lugar en USA durante los setenta, con la comunidad afroamericana como protagonista, y que supuso el boom del cine de negros. Y eso precisamente es lo que “Sugar Hill”, una cinta de zombies donde los protagonistas son de color. La historia nos cuenta como el dueño de un night club es asesinado por lo que su novia, Sugar Hill. Esta desconfía del trabajo de la policía, por lo que se pone en contacto con una sacerdotisa vudú, que invoca a una horda de muertos para que la ayuden a cobrarse venganza de los malvados hombres blancos. Es entretenida, tiene acción, unos maquillajes currados y una escena delirante, con una pata de pollo tratando de conquistar/matar a un hombre.

     

       En 1977, nos encontramos con una curiosa propuesta llamada “Ondas de Choque", dirigida por Ken Wiederhorn, en la cual un barco de turistas se pierde y va a parar a una isla tropical en la que habita un comandante de las SS, que vigila los restos de un antiguo experimento nazi: seis súper soldados zombies capaces de caminar y respirar bajo el agua. Pronto comenzarán a dar buena cuenta de los turistas. Resulta excesivamente lenta y se nota excesivamente la falta de medios, aunque tengo que reconocer que posee una carátula excelente, que hará picar a la gente para que la vea, como me ocurrió a mí. Pese a lo dicho, se deja ver.

     

     

     

       Antes de pasar al trascendental año 78, veamos que ocurría con el cine de zombies en España durante esta década.

     

    LA ESPAÑA ZOMBIE

     

       El éxito de “La Noche de los Muertos Vivientes” no pasó desapercibido en nuestro país, y pronto comenzaron a rodarse películas inspiradas en ésta, aunque en vez de hacer burdas copias, los directores españoles pusieron su granito de arena y aportaron algunas novedades realmente interesantes, como mezclar zombies con el mito templario. El director coruñés Amando de Ossorio fue el que llevó a cabo esta idea, la cual explotaría a lo largo de su tetralogía zombie-templaria, formada por “La Noche del terror Ciego” (1971), “El Ataque de los Muertos sin Ojos” (1973), “El Buque Maldito” (1974) y “La Noche de las Gaviotas” (1975). En todas ellas se nos narra la historia de los templarios, a los cuales se nos muestra sacrificando hermosas mujeres para lograr la inmortalidad, como son descubiertos por los campesinos que les arrancan los ojos y queman en hogueras. Sin embargo, lejos de estar muertos, volverán a la vida, con ganas de seguir matando. Podemos ver largas escenas donde los templarios-esqueléticos, ataviados con oscuros mantos, montan a caballo y persiguen a sus desafortunadas víctimas, generalmente mozas de buen ver. Vistas hoy día, pueden resultar excesivamente lentas, salvo “El Ataque de los Muertos sin Ojos”, la mejor de toda la saga, que resulta extraordinariamente ágil y entretenida.

     

     

     

     

     

     

       La segunda gran aportación fue “No Profanar el Sueño de los Muertos” de 1984.Dirigida por Jorge Grau, no dejaba de ser un puesta al día de la cinta de Romero, rodada en color. La historia cuenta como los muertos vuelven a la vida en un cementerio inglés, debido al empleo de maquinaria agrícola y productos químicos, comenzando a atacar a la gente que pasa por allí, la cual se ve obligada a refugiarse en una morgue. La escena cumbre, y por la que la mayoría de la gente la recuerda, tiene lugar en un hospital, donde asistimos a como una enfermera es destetada, destripada y devorada por una horda de muertos, todo ello con todo lujo de detalles. En este aspecto, Grau fue un visionario, adelantándose a lo que vendría más adelante.

     

     

       Es curioso lo desconocido que resulta la obra de Jorge Grau y de Amando de Ossorio en nuestro país, donde sólo un puñado de aficionados y especialistas la conocen, en contraposición a lo que sucede en países como EEUU y Japón, donde sus películas son reverenciadas y elevadas a obras de culto, gozando además de estupendas ediciones en DVD. Yo mismo poseo el DVD americano de “No Profanar el Sueño de los Muertos”, y puedo decir que tanto en calida de imagen y sonido, como en extras (donde destaca el como se hizo la escena del hospital, como hizo falta buscar una actriz plana para ponerle unas tetas falsas), es superior al 90% de los DVD editados en todo el mundo.

     

     La cuidada edición americana de la saga de Ossorio

      

    October 23

    EL CINE DE ZOMBIES (PARTE 1)

       Si hay algún subgénero dentro del cine de terror que me cautive de forma sobrehumana, es el cine de zombies. Hordas y hordas de muertos caminando lentamente, emitiendo sonidos guturales y tratando de acabar con los escasos supervivientes de la raza humana.

     

     

    Una escena de la clásica "La Noche de los Muertos Vivientes"

     

       Mucha gente piensa que el cine de zombies, a diferencia del cine de monstruos clásicos (Drácula, Frankestein, Hombre Lobo, etc.) es un cine de baja calidad, con escaso argumento, lleno de hemoglobina y tripas, en el cual no hay un malo plenamente identificable y donde la sensación de terror es escasa. Se equivocan.

     

       A diferencia de lo que sucede con los monstruos clásicos, el zombie es un “monstruo social”; numerosas son las cintas de este género en las cuales se critica mordazmente a la sociedad. Además… Qué resulta más terrorífico: ¿Qué un desconocido con colmillos trate de morderte el cuello o que tus padres, amigos y novia traten de devorarte? Creo que la respuesta es obvia. Y es que en eso consiste el verdadero terror. Que en medio de una masa de muertos, se encuentra tu vida pasada, lo que ya nunca volverá a ser.

     

       En cuanta a la abundancia de sangre y tripas, pues sí, es cierto Y donde más abunda es en las diversas explotaciones de éxitos que hubo y en las cintas cuasi amateur. Y es que no nos engañemos: rodar una película de zombies de dudoso valor cinematográfico, aunque probablemente divertida, es sencillo y barato; por lo que mucha gente lo hace. Que demonios, mis amigos y yo también lo hicimos.

     

    ZOMBIES: REALIDAD Y MITO

     

       Cuando a uno le dicen la palabra zombie, la mayoría de la gente piensa en los muertos vivientes que vemos actualmente en el cine. Los más clasicistas, en cambio, se imaginan a un hechicero o a un doctor usando magia negra y vudú sobre gente, para conseguir esclavos carentes de voluntad. Tristemente, estas acepciones no distan mucho de la cruda realidad.

     

       A lo largo del siglo XX, numerosos científicos se han internado en el hermético territorio haitiano, para estudiar que había de cierto en los ritos vudú. Lo que se encontraron fue terrorífico. Los “hechiceros” habían logrado crear dos polvos “mágicos”. El primero de ellos, conocido como Coup de Podre, servía para inducir en una víctima un estado de muerte latente, en el que las constantes vitales desaparecían casi por completo. Cuando la víctima era enterrada, el hechicero acudía al cementerio por la noche y desenterraba el presunto cadáver, llevándola a una habitación oscura y sin ventanas. Usando otro tipo de polvos, una substancia psicoactiva, hacía “resucitar” al fallecido, para posteriormente hacerle creer que estaba en el infierno, usando torturas mentales y físicas, hasta lograr anular la voluntad de la víctima, quedando sus facultades mentales mermadas de por vida. Posteriormente, sería utilizado como esclavos en las plantaciones de azúcar y caña.

     

     

       Los ingredientes básicos del polvo zombie no se saben con certeza. Se dice que los principales podrían ser el TTX, una substancia que se encuentra presente en grandes cantidades en el pez globo, y el estramonio o “pepino zombie”, una planta alucinógena. Sin embargo, todas estas teorías no han podido ser confirmadas con total veracidad y se entremezcla con leyendas, como la que dice que a los muertos en Haití se les corta la cabeza para que no puedan ser sobreexplotados…

     

    Un pez globo

     

     

    Fruto del estramonio

     

       Con todos estos ingredientes, es lógico que la industria cinematográfica pronto se decidiese a rodar historias relacionadas con el tema. La primera película del género zombie sería “La Legión de los Hombres sin Alma”, de 1932. Estaba interpretada por Bela Lugosi y su historia se basaba en la de la novela “The Magic Island”, en la que se nos narran los rituales de transformación zombie. Tras ella, llegaron las consabidas copias de baja calidad, como “King of the Zombies”. En el año 1943, llegaría la obra cumbre dentro del cine de zombies clásico: “Yo Anduve con un Zombie”, de Jacques Tourneur, película que aprovecho para recomendar desde aquí.

     

     

     

       Numerosas cintas de esta temática se fueron estrenando con el paso de los años: “The Revenge of the Zombies”, “Voodoo Man”, “Cadáveres Atómicos”, “Teenage Zombies”… Dentro del género, también podríamos incluir “La Invasión de los Ladrones de Cuerpos” de 1956, título indispensable para entender la evolución del cine de ciencia ficción. También imprescindible, aunque por otros motivos, resulta “Plan 9 del Espacio Exterior”, considerada durante mucho tiempo la peor película de la historia.

     

     

     

       Con este panorama llegamos al año 1967, el año en el que comenzaría a cambiar para siempre el cine de terror.

     

    PITTSBURGH, 1967

     

       Un joven y desconocido muchacho llegado del mundo de la publicidad (de rodar spots de Calgon y cosas así) llamado George A. Romero, decidió que lo que lo que quería hacer con su vida era dedicarse al mundo del cine. Tras mucho esfuerzo, logró poner en marcha un pequeño proyecto, ayudado por varios amigos procedentes del mundo del teatro, que posteriormente interpretarían los principales papeles de su película. Entre todos pusieron dinero para comprar una cámara y cinta de película (en blanco y negro, ya que por aquel tiempo era más barata que la de color). El título del proyecto era “Night of the Flesh Eaters”, que para evitar posibles problemas con otro estudio, fue cambiado por el de “Night of Anubis”.

     

    George A. Romero, padre del zombie moderno

     

       Con claras inspiraciones de obras literarias como “Soy Leyenda” y “El Día de los Trífidos”, Romero escribió una historia distinta a todas las que se habían visto hasta aquel entonces. Durante los fines de semana de todo un año, cuando ni Romero ni sus amigos tenían que trabajar, fueron rodando y montando escenas. Así, el 2 de Octubre de 1968, la cinta se estrenó en Pittsburgh, y posteriormente en el resto del mundo cosechando un éxito inmediato tanto de público como de crítica a lo largo de todo el globo. Su título final: “La Noche de los Muertos Vivientes”.

     

     

       Su argumento nos contaba como Bárbara y su hermano Johnny son atacados por un extraño hombre cuando visitaban la tumba de un familiar en un apartado cementerio. Johnny muere y Bárbara logra escapar y refugiarse en una casa en la cual se esconden varias personas más. Entre todos deberán colaborar para sobrevivir al acoso de las decenas de zombies que rodean la vivienda.

     

       La ruptura con el concepto de zombie clásico resulta bastante evidente. Aquí no existe la figura de un hechicero “resucitando” a nadie. De hecho, no sabe qué es lo que provocó que los muertos resuciten, aunque en la radio hablan de un satélite que cae a tierra, algo que en ningún momento se confirma como causa. Otra de las características nuevas es que el zombie es un ser antropófago; amén que tenemos una expansión casi vírica: si te muerden, te conviertes irremediablemente en uno de ellos.

     

    Samuel William Hinzman, primer zombie moderno de la historia del cine

     

       Con su fotografía en blanco y negro, la cual le dio un plus de horror al darle un cierto aire a documental, rompió también esquemas dentro del mundo del cine en general. Por un lado tenemos un protagonista de color, algo que aunque hoy se ve normal, en aquel entonces no era nada habitual. También destaca el hecho de que se atrevió a mostrar el gore (aquí muy light si lo comparamos con lo que se puede ver hoy día) al gran público, el cual todavía lo desconocía. También aportó uno de los mejores finales ya no sólo del cine de terror, sino del cine en general, inimaginable hoy día en cualquier producción de serie B y mucho menos en una superproducción.

     

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       Por si fuese poco, también demostró que el cine de terror podía ser un vehículo perfecto para hacer crítica social. Y es que los protagonistas de la cinta, pese a la amenaza exterior, no logran ponerse de acuerdo entre ellos, peleándose por ser el jefe del grupo, una muestra más de la tiranía y mezquindad humana, incapaz de dejar al lado las diferencias entre individuos. Incluso el organigrama familiar es criticado.

     

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    La hija que devora a su padre, una de las escenas más terroríficas y metafóricas de todos los tiempos

     

       Con todos estos ingredientes, “La Noche de los Muertos Vivientes” pronto se convirtió en una cinta de culto, imprescindible para comprender la evolución del cine, y que sentó las principales bases de lo que hoy se conoce como cine de zombies moderno. Ante su gran éxito, las imitaciones no tardaron en llegar, e incluso el propio Romero volvería al tema en varias ocasiones más, con dos obras maestras como son “Zombie” y “El Día de los Muertos”, la entretenida “La Tierra de Los Muertos Vivientes” y la penosa “Diary of the Dead”.

     

     

    September 21

    RYUHEI KITAMURA

       Mucha gente piensa que el cine japonés sólo puede ofrecenernos, en su faceta fantástico-terrorífica, cintas de fantasmas. La realidad es muy distinta, y existen numerosos productos alejados de esta temática que bien merecen la pena de ser visionados, aunque sea en versión original, porque ofrecen diversión a raudales y, en algunos casos, son pequeñas joyas. Así que hoy, ni corto ni perezoso, voy a hablaros de Ryuhei Kitamura, director de cine nacido en Osaka en el año 1969. Como veréis es un director poco conocido para la gran mayoría de público, pero que creo que dentro de unos meses, estará en boca de todos. Ya lo veréis.
     
    cd-kitamura
       
       De su vida hay poco que contar, o poco que yo conozca. Unas breves pinceladas: Estudió cine en Australia, donde también aprendió inglés. Regresó a Japón y fundó su propia productora independiente en la cual rodó sus primeros cortos. Poco a poco alzó el vuelo, y cuando practicamente sólo se rodaban dramas y películas de fantasmas en Japón, su llegada supuso un soplo de aire fresco para el cine de acción-terror. Y es que si por algo se pueden caracterizar las producciones rodadas por Kitamura, es por sus espectaculares escenas de acción. Su buen ojo a la hora de elegir actores y sus espectaculares ideas son un buen punto a su favor, aunque en sus primeras cintas, las ideas se ven lastradas por la falta de presupuesto.
     
       Tras estas breves pinceladas de su vida, podemos empezar a ver algunas de sus obras (sólo citaré algunas). Voy a obviar los cortos y mediometrajas, y comenzar por la que muchos consideran su obra maestra:
     
       "Versus", 2000: Dos presos escapan del furgón que los llevaba a prisión y llegan a un bosque, en el que quedaron con un grupo de yakuzas para ir a un lugar más seguro. Lo que todos desconocen, es que el bosque en el que se encuentran se le conoce como "El Bosque de la Resurrección". Cuando uno de los yakuzas resulta muerto, se levanta y ataca a los demás... Por si fuese poco, otro extraño individuo llega al bosque con la intención de saldar una cuenta que se remonta siglos en el pasado....
     
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       Auténtica cinta de culto en Japón (y medio mundo), que sin contar con un argumento original y con un preupuesto ridículo, resulta muy entretenida y divertida. Es una mezcla del humor absurdo de Peter Jackson ("Braindead", "Bad Taste"), los movimientos de cámara de Sam Raimi ("Posesión Infernal") y acción al estilo John Woo. Todo ello aderezado con luchas de espadas, disparos y sangre a borbotones. La verdad es que como divertimento es genial, y que decir de su final: SUBLIME. Así, en mayúsculas.
       Como curiosidad, decir que ninguno de los personajes que aprece en la película tiene nombre y que al actor principal lo contrató en un bar, tras ver una pelea que mantuvo con dos individuos.
     
       "Alive", 2002: A un condenado a muerte se le ofrece la posibilidad de salvar su vida si a cambio se somete a un experimento. Lógicamente dice que sí, y es trasladado a una habitación en la que hay otro preso, un violador. Al inicio, se les da comida, bebida y casi todo lo que piden. Sin embargo, un día les quitan todos estos privilegios, suben la temperatura de la habitación y comienzan a emitir un extraño pitido que los vuelve locos. Todo es un experimento para que los dos presos se maten entre sí, y todo parece estar relacionado con una chica que se encuentra en la habitación de al lado...
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       La verdad es que puntuar/criticar esta cinta es díficil. No es la joya que dicen muchos y tampoco el truño que dicen otros. Tiene sus puntos fuertes (efectos especiales, escenas de acción y ambientación) y sus puntos débiles (la idea es original pero su desarrollo es un poco cochambroso). Desde luego, no es la mejor cinta de Kitamura, pero resulta bastante más entretenida que el noventa por ciento de los productos de acción americanos.
     
       "Aragami", 2003: Dos samuráis heridos llegan a un templo perdido en las montañas. A causa de sus heridas se desmayan. Cuando uno de ellos se despierta, curado gracias a los cuidados de un extraño hombre, este le cuenta que su amigo murió a causa de la gravedad de sus heridas. El samurai es persuadido para que pase la noche en el templo, donde descubrirá el secreto de su anfitrión: es un Aragami, un demonio que se alimenta de carne humana.
     
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       Filosófica cinta de Kitamura, donde aparte de espectaculares combates de espadas, también nos encontramos con espectaculares combates dialécticos. Es una cinta llena de virtudes, desde la magnífica ambientación hasta las buenas interpretaciones. Y con un final fantástico. Lo único criticable puede ser que a veces es excesivamene lenta. Pese a todo, imprescindible. 
     
       "Azumi", 2003: La pequeña Azumi es encontrada por un extraño ermitaño junto al cadáver de su madre. Dicho personaje se dedica a recoger niños huérfanos y a entrenarlos para que se conviertan en fríos asesinos que en el futuro acabarán con los tres señores de la guerra del Japón. Pasados diez años, Azumi se ha convertido en una bella asesina y junto a sus compañeros deberán emprender la misión para la cual han sido entrenados, no sin antes cumplir una última y traumática orden de su sensei...
     
     
       Basada en un manga de nombre homónimo, "Azumi" es la primera superproducción dirigida por Kitamura, y puede presumir de ser su mejor película hasta la fecha. No sólo en cuanto a la profundidad del guión, el cual nos muestra como la protagonista se debate entre sus sentimientos y valores morales, preguntándose si la mejor forma de acabar con una guerra es mediante el empleo de la violencia, sino también en cuanto al desarrollo de personajes. La verdad es que antes del estreno, Kitamura fue duramente criticado por la elección de actores que había realizado. Se decía que la cantante Aya Ueto, que no tenía experiencia en el mundo del cine, era una elección pésima para hacer de Azumi. Finalmente la crítica y el público le dieron la razón a Kitamura, hasta el punto de que Ueto fue premiada en numerosos festivales, debido a su magnífica interpretación, mezcla de belleza y dureza.
     
     
       Las escenas de acción son fenómenales, de las mejores que ha dado el cine épico japonés, aunque en ocasiones demasiado adornadas de hemoglobina, cosa que, por otro lado, en este caso no resulta molesta. Por si todo esto fuese poco, "Azumi" nos regala algún movimiento de cámara nuevo, alguna que otra gran escena (como cuando Azumi pelea con su espada en llamas) y un malo diferente al que nos tiene acostumbrado el cine norteamericano.
     
       "Godzilla Final Wars", 2004: Tras interminables guerras y debido a la alta contaminación existente, surgen gigantescos monstruos mutantes a los cuales se tienen que enfrentar los seres humanos. El más poderoso de ellos es Godzilla, al cual logran congelar y dejar cautivo en la Antártida. Sin embargo, pasado un tiempo, unos alienígeas aparecen y tratan de conquistar nuestro hermoso planeta usando para ello monstruos gigantes. No quedará más remedio que liberar a Godzilla y que nos ayude...
     
     
       La verdad es que nunca he sido seguidor de las andanzas de este monstruo y que vistas algunas de sus películas se me quedó un amargo sabor de boca, tirando a agrio. Sin embargo, tras ver esta parte (creo que es el capítulo 28), he quedado sorprendido, y es que Kitamura logra mezclar los conceptos clásicos de esta saga (escenas ridículas que resultan graciosísimas como el partido de fútbol entre monstruos, trajes mal hechos, las peleas...) con sus habituales tiroteos y escenas de acción, y es que en esta parte, Godzilla reparte más estopa que en todas las entregas anteriores. Un punto a su favor, son las maquetas de las ciudades, muy realistas, y que podemos ver como son destruidos la Ópera de Sidney, el Empire State, la Estatua de la Libertad, la Torre de Tokio, la Torre Eiffel....
     
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       De todas formas, yo me quedo con el combate que entabla Godzilla contra... ¡¡¡su versión norteamericana, la que rodó Emmerich con Jean Reno!!! ¡Simplemente genial! ¿Qué quién gana? Para saberlo tendréis que verla... o preguntármelo.
     
       "El Tren Nocturno de la Carne", 2008: Primera incursión de Kitamura en Hollywood, adaptando un relato de Clive Barker que nos narra la historia de un hombre que se dedica a organizar matanzas nocturnas en vagones del metro de Nueva York. Todavía no he tenido ocasión de verla, aunque los que lo han hecho comentan que es una de las mejores adaptaciones de un relato de Barker jamás realizadas, y que Vinnie Jones está genial en su papel de asesino sádico y despiadado.